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El Pos-estructuralismo en los estudios de género
Autor: Marko Monteiro (markosy@uol.com.br)
(1998)
(Traducción Jaime M. Tellería)
Mi intención con este trabajo es el de pensar sobre las cuestiones
del pos estructuralismo y del nihilismo y de como estas se relacionan con
el estudio del género y de la masculinidad, tema de la investigación.
En este texto abordare más específicamente la cuestión
de la homosexualidad, por ser un tema presente en los textos. Al pensar en
la categoría de género, la homosexualidad se muestra como locus
de transgresión y de recreación de la dicotomía hombre/mujer,
que es el género propiamente dicho, por lo tanto se configura en un
tema importante.
Lo que mi interesa esta en ver como el pensamiento de la pos-modernidad,
inspirado en gran parte en Nietzche (por ejemplo FOUCAULT, 1979 e 1993; DERRIDA,
s/d; VATTIMO 1988), se relaciona y de forma bastante productiva, con el pensamiento
feminista actual, que produce reflexiones acerca de las identidades y de las
relaciones del género en la actualidad. O, en otras palabras, percibir
las articulaciones hechas por las autoras feministas entre las cuestiones
de género y pos-modernidad.
La cuestión de la homosexualidad es un tema importante de reflexión
para las autoras como Teresa de Laurentis (1990) e Judith Butler, que trabajan
actualmente con teorías feministas y lesbicas, así como con
el llamado pos-estructuralismo. Ellas buscan en sus reflexiones negar cualquier
resquicio de un esencialismo y o de una base natural para la identidad individual
o de grupo. Judith Butler, por ejemplo, tiene toda una discusión de
las identidades en tanto DRAG, o encuanto mascaras, simulacros que no poseen
original, que se retrabajan en nuestros cuerpos y son recreados por nosotros
en nuestras narrativas personales, en la ropa, en el lenguaje corporal.
Biddy Martín, por ejemplo, comenta la teoría de Judith Butler:
Butler Re describe estas practicas/actuaciones (la actuación de una
"drag queen" por ejemplo) como reconfiguraciones del sexo y género
que exponen la falsedad de todos reclamaciones a la autentica identidad de
género. Recuerde que para Butler no se puede decir que actos o prácticas
sean expresiones de un centro o individuo propio genérico que están
ahí debajo o interior; la ilusión de un centro sostenible(?)
está producido por las actuaciones genéricas (que han tomado
género) que después se han vuelto a ser sus manifestaciones
o expresiones.
No se puede decir que "Drag" sea una imitación de femineidad, como
tampoco no se puede decir que roles "butch-femme" sean una imitación
de heterosexualidad, porque para Butler todos las actuaciones de género
y su relación al sexo son imitaciones de ideales de fantasía,
y por ello mascaradas (?), nunca copias de originales o de fundamentos biológicos
simples. La heterosexualidad misma es una mascarada sin original, o, como
Butler sugiere sobre homosexualidad en un ensayo reciente, necesariamente
"drag". Heterosexualidad, como las divisiones de género que forman
su base, es constituido por la repetición de prácticas significantes
que se esfuerzan, pero fallan, al replicar ideales imaginarios de masculinidad,
feminidad y sexualidad normal. (Martín, 1992: 103)
Aquí ella menciona un ejemplo interesante, muy recurrente para quien
estudia la homosexualidad (MACRAE, 1990, FRY & MACRAE, 1983; FRY, 1982),
que son las dualidades identitarias que ocurren en una relación homosexual,
Ella menciono papeles butch-femme (los equivalentes para MacRae serian fachonda
e lady, respectivamente, o la dicotomía mas conocida entre homosexuales
masculinos, entre bofes e bichas), donde la butch o fachonda seria la mujer
masculinizada, inclusive en las ropas e en los comportamientos, y la femme
o lady seria la parte mas femenina de la pareja, mas pasiva, mas cerca de
los estereotipos de mujer. Si una mirada heterosexual sobre estos papeles
dicotomicos los ve como necesariamente fake, drag, simulacros o imitaciones
de el (lo hetero) que seria "naturalmente" masculino o femenino, las visiones
pos-estructuralistas de Martín e de Butler van a intentar decirnos
que la dicotomía heterosexual es tan falsa e vacía de esencia
cuanto la homosexual, ya que no deja de ser imitación de un ideal
de masculinidad o feminidad, muchas veces intangible, que no posee correspondencia
alguna con una supuesta esencia o naturaleza, algo que estaría inscrito
en nuestra mente y en nuestro cuerpo. O sea, un performance (actuación)
de una drag queen, que imita de forma lúdica e no comprometida lo
femenino, auto-consciente de ser un simulacro, seria un ejemplo que trae
a tono toda la condición de drag de las identidades de género,
inclusive las heterosexuales.
Esta mirada pos-estructuralista, también basado en Nietzche, es necesariamente
nihilista por negar la esencia o un ser que existe previamente a nuestras
representaciones y las determine a priori. Tanto lo homosexual o la drag
queen interpretan un ideal de masculinidad/feminidad sin ninguna posibilidad
de llegar al original en tanto un heterosexual de llegar a vestirse/disfrazarse
de hombre o mujer esta interpretando ideales de género y necesariamente
representando, no dando sentido a ningún instinto o naturaleza.
Podemos citar a los travestíes y a los transexuales de ambos sexos
como un ejemplo interesante de análisis. Ellos radicalizan esta interpretación
de la feminidad e inclusive alteran quirurgicamente sus cuerpos a fin de
aproximarse al original. Muchas veces esas personas, mas comúnmente
los hombres que se trasvestizan de mujeres, se vuelven artistas en interpretar
estos papeles, haciéndolos "mejor", o mas cercanos de las expectativas
sociales, que las mujeres biológicas que serían los receptáculos
naturales de esa identidad. (SILVA,1993)
Para lo transexual o travestí en la sociedad, por mas que el(ella)
altere su cuerpo quirurgicamente y tenga todos los aspectos propios del sexo
que el busca imitar, el original nunca va a ser alcanzado por nuestra concepción
de esencia, especialmente en la cuestión del género desde el
siglo XIX (FOUCAULT, 1993), la naturaleza biológica del cuerpo es
el elemento que define todo, Por lo tanto aquel hombre que se hace la operación
para volverse mujer nunca va a borrar los cromosomas X y Y de su código
genético. Pero en esta linea de raciocinio, ¿qué significa
realmente este XY para la sociedad y para el individuo? Nada, pues en el
se opero la transición de un papel a otro (algunas veces con mucho
suceso, como Roberta Close); dejo de ser hombre y se transformo en mujer.
Cuando miramos un ejemplo de estos, percibimos la inutilidad de continuar
pensando en registros esencialistas del siglo XIX y percibimos la fuerza
del pensamiento nihilista para el análisis de las identidades. ¿Qué
diferencia una mujer de un transexual? La ropa, la voz, aspecto, todo es
lo mismo, y las tecnologías de la medicina luchan para que la semejanza
con el "original" no cesen de crecer. El hecho de tener un código
genético XX o XY tiene valor completamente irrelevante epistemológicamente
hablando (puesto que socialmente todavía se asigna en importancia
al código genético y a la naturaleza). A nivel de la epistemología,
creo que es más interesante percibir como todos, no solamente aquellos
que desean cambiar de identidad pero también aquellos que luchan para
permanecer en sus papeles designados socio-historicamente, somos actores
de este espectáculo de género, o somos interpretes de esos
ideales de género que no poseen ningún vínculo necesario
con el cuerpo biológico.
A partir de lo que desarrolle hasta aquí, creo interesante inclusive
negar el concepto de homosexualidad, como ya viene siendo por autores como
Jurandir Freire Costa (1992), por ser este concepto insuficiente para describir
o permitir la comprensión de esa realidad actualmente, y por ser inadecuado
para comprender la extrema diversidad de experiencias íntimas y/o
sexuales que ocurren entre personas del mismo sexo. El concepto de homosexualidad
esta comprometido desde su surgimiento como un esencialismo (FOUCAULT, 1993;
COSTA, 1992), con una forma machista de ver el mundo. Es un concepto que
homogeneiza la experiencia de todo y cualquier "homosexual", sin dar cuenta
de la extrema diversidad de la misma (COSTA, 1992) esencializa la diferencia
de forma y la naturaliza, de manera que naturaliza la condición necesariamente
inferior que la homosexualidad asume frente a su opuesto la heterosexualidad.
Al decir esto también estoy negando todo concepto de ciencia vigente
hasta el siglo XIX, que se creía "neutra", "racional", "científica".
El concepto de científico ya incluye una concepción metafísica
de la verdad, y la critica de la metafísica de la verdad , y la critica
de la metafísica y del humanismo es un componente esencial de esta
construcción teórica que estoy intentando discutir.
Al respecto de la critica nietzscheana de la metafísica , que fue
central en toda mi conceptualización del problema ..... propuesto,
utilice bastante los comentarios de Jon R. Snyder, traductor de Gianni Vattimo,
mas allá de las idean del propio Vattimo (1988). Snyder comenta de
forma resumida y bastante comprensible algunas cuestiones fundamentales a
respecto del nihilismo, que como ya mencione define la actitud teórica
que estoy proponiendo junto con los autores que comente. Estas criticas también
son importantisimas para permitir una comprensión de lo que viene
a ser el pos-estructuralismo, y para entender las conceptualizaciones pos
estructuralistas de genero que son el norte de mi comprensión, y que
ya comencé a comentar. El siguiente pasaje es esclarecedor:
El pensamiento nihilistico busca mostrar que las verdades metafisicas simplemente
expresan los valores subjetivos de cierto individuo o grupo social, y no
la esencia immutable, no cambiante, del mundo divino, humano o natural.
[...]
El plan del nihilismo es desenmascarar todos los sistemas de la razón
como sistemas de persuasión, y mostrar que la logica - la misma base
del pensamiento racional, metafísico - es en realidad sólo
una forma de retórica. Todo pensamiento que pretende descubrir la
verdad, es nada más que una expresión del deseo por el poder
- incluso la dominación- de aquellas personas que hacen las reclamaciones
de la verdad sobre los que ha sido dirigido por ellas (las reclamaciones);
en particular, la busqueda desinteresada, cientifica, totalmente racional,
para la verdad objetiva y neutra de una propuesta, es una ilusión,
producida por el pensamiento metafísico para su propio beneficio.
En la perspectiva del nihilismo, indica Nietzsche, la diferencia entre error
y verdad siempre es un engaño(?); descartar uno significa descartar
el otro también. (VATTIMO, 1998:xii)
El pasaje es bastante claro, creo que libra de mayores comentarios. Puedo,
al revés, hacer el puente con el pensamiento foucauliano sobre la
verdad y la relación entre saber y poder. Foucault rechaza, a su manera,
el pensamiento metafísico al concebir la relación entre saber
y poder, al cuestionar el estatuto de la verdad. Esto queda bien claro en
La Historia de la Sexualidad I: el deseo de saber (FOUCAULT, 1993), donde
el discurre sobre como el poder es producido por relaciones particulares
con saberes. Estos saberes no son universales, pero se instituyen en tanto
verdades en un proceso que produce poder, no pudiendo esta verdad, necesariamente
relativa, ser validada en ninguna instancia metafísica, o exterior
a la realidad social. O sea, los saberes que se instituyen en tanto verdaderos
(en un sentido no absoluto per relativo) están relacionados a relaciones
de poder particulares, a prácticas cotidianas, a instituciones, que
representan la instrumentalización del poder asociado a los saberes
que legitiman aquellas prácticas.
La cuestión, a mi modo de ver, haciendo la relación entre
lo que fue dicho hasta aquí, es ver exactamente nódulos de saber-poder,
y percibir la verdad de forma nihilista, relativa, asociada a prácticas
no divinas pero mundanas, no universales pero contextuales, no desinteresadas
pero asociadas a poderes sociales, políticos, etc. Los comentarios
de Snyder (1988) e Foucault (1993), ambos remitidos a Nietzche, son importantes
para criticar la ingenuidad, la neutralidad de los saberes y por mostrar
su relación con prácticas de poder que son sociales, terrenas.
Es también Foucault que hace, en pocas lineas, la deconstrucción
del concepto de homosexualidad, como atribuido a concepciones particulares
de ciencia y de sexualidad, donde lo homosexual era lo perverso y donde sus
practicas reflejaban una esencia oculta, una naturaleza (que era naturalmente
desviada), una condición inmutable.
Más allá de esto no concuerdo con el estatus inferior que
es dado a la experiencia homoerotica (como diría Freire Costa) u homosexual
por la dicotomía creada entre hetero y homosexualismo, pues como ya
mostraba Foucault, y como otros innumerables autores están intentando
demostrar, esta dicotomía (cuyo estatus metafísico yo ya vengo
cuestionando hasta aquí), esta basado en una será de presupuestos,
colocando el polo heterosexual como normal, mayoritario, compulsivo, en oposición
al polo enfermo de lo homosexual, antinatural (a pesar de ser atribuido a
una supuesta naturaleza homosexual) el "otro" frente al heterosexualismo.
Esto se configura en una forma cognitiva machista, una forma machista de
comprender la realidad.
¿Por qué machista? Por que estos saberes sobre el sexo y sobre
la sexualidad están asociados a poderes, a privilegios de los hombres
sobre las mujeres , de los heterosexuales sobre los homosexuales. El momento
de instauración de la dicotomía hombre e mujer, entre hetero/homo,
sea el momento donde se instauran las desigualdades. Los personajes que surgen
con estas dicotomías ya nacieron en jerarquías, naturalizadas
para borrar su aspecto social, su aspecto contextual e transitorio.
Al respecto de esto un articulo de Jacques Derrida (s/d) me fue bastante
útil, en la comprensión de este proceso. Comentare a Derrida
antes, puesto que autoras feministas como Teresa de Laurentis (1990), entre
otras, como Joan Scott, Judith Butler, Jane Flax, etc., que están
íntimamente ligadas con los conceptos pos-estructuralistas, están
inspirándose en Derrida, Foucault e indirectamente en Nietzche, del
cual ya hable, para teorizar el pos estructuralismo en el campo del feminismo.
Yo estaba comentando las oposiciones entre hombre/mujer, hetero/homosexual.
Según Derrida que también niega dicotomías, estas son
apenas tentativas de cristalizar una cierta estructura, buscan contener el
movimiento de los sentidos o el juego del lenguaje, como el llama. El habla
sobre estructuralidad de la estructura, es movible, cambia en relación
a otros elementos solo hace sentido en relación a otras estructuras
que están a su alrededor. El concepto de formación discursiva
de Eni Orlandi (1992) también nos auxilia en la comprensión
de esto.
Podemos decir que Derrida desnaturaliza la estructura de Leví-Strauss
(contenida en el propio funcionamiento de la mente), al decir que la propia
estructura es estructural, y al decir que el centro de una estructura (por
ejemplo la oposición entre hetero/homo) no es fija, no es metafísico,
es un intento de contener el juego estructural de los sentidos, que podemos
subvertir esta oposición (y como muestra la realidad, tales oposiciones
se subvierten y se recolocan a toda hora, como en el ejemplo de Roberta Close)
e instituir una otra, Esta es la fugacidad de los sentidos: es la posibilidad
de este juego, de esta subversión del centro, de esta estructuralidad.
Como dice Derrida en su articulo:
Todavía, hasta el acontecimiento que yo desearía determinar,
la estructura, o antes la estructuralidad de la estructura, siempre activa,
fue siempre neutralizada y reducida: por un gesto que consistía en
darle un centro, en reportarla a un punto de presencia, aun origen fijo.
Este centro tiene, por función no solamente orientar y equilibrar,
organizar la estructura -no se puede, con efecto, pensar uan estructura desorganizada
-, pero sobretodo hacer que el principio de organización de la estructura
se limite, dado que orienta y organiza la coherencia del sistema, permite
el juego de los elementos al interior de la forma total. Y todavía
hoy una estructura privada de todo el centro representa lo impensable. (DERRIDA,
s/d:101-102).
Las observaciones de Derrida sobre la inexistencia o la posibilidad de existencia
de una estructura sin ningún centro la comentare mas adelante, cuando
por hablar sobre la criticas al pos estructuralismo y al nihilismo como politicamnete
ineficiente, como imposibilitando la toma de posición y la acción
política afirmativa, basada en sujetos libres y racionales.
El siguiente pasaje, que comentare mas adelante, es de la teórica
feminista Teresa de Laurentis, también de inspiración pos-estructuralista.
Ella va a discutir aquí cuestiones al respecto de la heterosexualidad
y sobre la dicotomía que instituye el género: hombre/mujer.
Ella también discute la cuestión de la heterosexualidad.
El entendimiento de la heterosexualidad como una institución es un
desarrollo relativamente reciente en la teoría feminista y no es ampliamente
(?) aceptado por las feministas. El uso común del termino "heterosexualidad"
para indicar practicas sexuales entre una hembra y un macho, como diferente
alas practicas homosexuales o con el mismo sexo (...) presenta a las primeras
como "natural" en oposición a los últimos, actos "desviantes"
o "innaturales". Entonces, el propio termino tiende a ocultar la innaturalidad
de la heterosexualidad - es decir, su naturaleza construida socialmente,
su dependencia de la construcción semiotica de género en vez
de la existencia física (natural) de dos sexos. Además, la
costumbre mental tenaz de asociar sexalidad (como actos sexules entre personas)
con el ambiente privado o privacidad individual, aun si uno esta rodeado
constantemente por representaciones de sexualidad (imagenes visuales y verbales
de actos sexuales, o imagenes que hacen alusión a actos sexuales entre
personas), tiende a negar lo obvio - la naturaleza muy pública de
los discursos sobre sexualidad y lo que Foucault llamó "la tecnología
del sexo", los mecanismos sociales (desde el sistema educacional hasta la
jurisprudencia, desde medicina hasta los medios, etcetera), que regulan la
sexualidad y la refuerzan efectivamente - y la regulan y refuerzan como heterosexualidad.
Aquí de Laurentis remonta el comentario de Biddy Martin al respecto
de Judith Butler. O sea, la heterosexualidad es una institución social,
histórica y por eso contingente, no natural, no universal. A partir
de aquí podemos ver como la oposición creada entre homo y hetero
tiende a obscurecer la fugacidad de ambas categorías, tiende a universalizar
una estructura que es necesariamente estructural, contextual.
Muchos autores van a cuestionar o negar esta posición pos estructuralista
o nihilista frente a la realidad por ser ella un entrave a la acción
política. Especialmente en el ámbito del movimiento homosexual
y feminista, muchas criticas hechas a estas posiciones ya que ellas imposibilitaron
que los sujetos tengan identidades coherentes y distintas de las demás
para que con base en eso, pudiesen reivindicar derechos referentes a esas
diferencias que les serian esenciales. Hay cuestionamientos también
con relación a un relativismo exagerado o un irracionalismo, que niega
que los sujetos sean totalmente libres y autónomos, especialmente
con relación a Foucault, y que una posición así retira
la posibilidad de los sujetos de acciones políticas libertarias. Que
esta forma de pensar no da alternativas o de liberación del estatus
que por ver relaciones de poder en todo (inclusive en los propios movimientos
contestatarios) y de construir aquello que es el arma más eficaz de
los movimientos, que es la reivindicación de una diferencia irreductible
y que debe ser respetada.
El siguiente pasaje de Derrida a mi modo de ver nos da mucho que pensar
en este sentido, y responde de cierta forma a esta criticas:
Cambiada para la presencia, perdida imposible, del origen ausente, esa temática
estructuralista de la inmediatidad rota, es, pues, la cara triste, negativa,
nostálgica, culpada, a la Rousseau, del pensamiento del juego, cuya
cara positiva seria la afirmación nizchechiana, la afirmación
feliz del juego del mundo y de la inocencia de devenir, la afirmación
de un mundo de signos sin culpa, sin verdad, sin orígenes, ofrecido
a la interpretación activa. Esta afirmación determina entonces
el no-centros, pero no como la perdida de centro. Y ella actúa sin
seguridad. Porque hay un juego seguro: aquel que se limita a la substitución
de piezas dadas, existentes, presentes. En el caso absoluto la afirmación
se expone también a la indeterminación genética, a la
aventura seminal de marca (trace). (DERRIDA. s/d, p. 121-122)
Esta seria la respuesta derridiana a los críticos de su nihilismo.
La aceptación del no-centro no significa la perdida del centro. O
sea, la vida no pierde su sentido. El afirma que todas las cosas poseen un
mismo valor y por lo tanto no poseen ningún valor; existen si centros,
estos son transitorios, interpretaciones, que no son ser, son marca (tazo).
No debemos caer en la inmovilidad política por causa del nihilismo,
pero si debemos buscar la interpretación activa frente a una realidad
sin sentido metafísico, sin sentido inmanente, que posibilita la creación
constante de sentidos. Debemos construir identidades, y subvertirlas cuando
estas no nos sirven mas. Para mi a la luz de este pasaje, el nihilismo nos
ofrece una extrema libertad, que no es la misma del humanismo. Es anti humanista
por negar la metafísica, el ser, la linealidad. Pero no nos aprisiona
en la inmovilidad o nos lanza a una vida sin ningún sentido; es una
libertad exactamente activa, de una acción auto consciente de su historicidad,
fugacidad, pero que no retira completamente el sentido de la acción.
Nosotros no somos en el sentido metafísico hombres, mujeres, heteros
y homos, pero somos, como también podríamos ser otra cosa.
Nosotros somos en un sentido no metafísico, inmutable, esencial; si
somos en un sentido nihilista, de interpretación. Si un individuo
esta, por ejemplo, politicamente activo en un movimiento homosexual, y asumiendo
para si esta identidad inclusive en su cotidiano, frecuentando lugares gay,
etc., esto tiene un sentido político. Este individuo esta siendo activo,
esta tomando una posición en la estructura frente a otros elementos,
esta interpretando los signos existentes. Esta inclusive, en su militancia,
cuestionando relaciones de poder e inequidades. Pero esto no es su ser, su
naturaleza. El/ella podría, quien sabe, negar esto y volverse bisexual,
abandonar la militancia política, o incluso volverse heterosexual,
casarse y tener hijos. Serían otras interpretaciones, otras posiciones
que la persona estaría asumiendo.
Lo que quiero decir, a partir de todo esto, es que una visión pos
estructuralista o nihilista de la realidad no hace perder el sentido de esta
realidad y de la toma de posiciones frente a esta realidad ( como ser feminista
o gay, asumir una posición clara), de las interpretaciones. Es una
visión que da un nuevo sentido y, a mi modo de ver, nueva libertad
a estas interpretaciones. El hecho de que una persona se vea como mujer u
homosexual no es su naturaleza, es una interpretación, que le permite
circular en el mundo. La militancia política no se basará mas
en identidades estancadas, pero si en posiciones fluídas, donde la
represión y la desigualdad si funcionan, pero que pueden ser substituidas
por el propio movimiento de estas identidades.
Referências:
COSTA, Jurandir Freire. A Inocência e o Vício: estudos sobre
o homoerotismo. 3a ed. Rio de Janeiro: Relume-Dumará, 1992.
DERRIDA, Jacques. "A Estrutura, o Signo e o Jogo no Discurso das Ciências
Humanas", in Estruturalismo: antologia de textos teóricos. Eduardo
Prado Coelho (org.). Martins Fontes, s/d.
FOUCAULT, Michel. História da Sexualidade I: a vontade de saber. Rio
de Janeiro: Graal, 1993.
_________________. Microfísica do Poder. Tradução e
organização de Roberto Machado. Rio de Janeiro:Graal, 1979.
FRY, Peter. Para Inglês Ver: Identidade e Política na Cultura
Brasileira. Rio de Janeiro: Zahar, 1982.
FRY, P.; MACRAE, E. O Que é Homossexualidade? São Paulo: Brasiliense,
1983.
LAURETIS, Teresa de. "Eccentric Subjects: Feminist Theory and Historical
Consciousness", in Feminist Studies, 16(1), Spring 1990, pp. 115-151.
MACRAE, Edward. A Construção da Igualdade: Identidade Sexual
e Política no Brasil da Abertura. Campinas: Ed. da UNICAMP, 1990.
MARTIN, Biddy. "Sexual Practice and Changing Lesbian Identities", in Destabilizing
Theory: Contemporary Feminist Debates. Michèle Barrett & Anne
Phillips (eds.). Cambridge:Polity Press, 1992.
ORLANDI, Eni Puccinelli. As Formas do Silêncio: no movimento dos sentidos.
Campinas: Ed. da Unicamp, 1992.
SILVA, Hélio R. S. Travesti: a invenção do feminino.
Rio de Janeiro: Relume-Dumará, 1993.
VATTIMO, Gianni. The End of Modernity: Nihilism and Hermeneutics in Postmodern
Culture. Translated by Jon R. Snyder. Baltimore: Johns Hopkins University
Press, 1988.
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